Viticultura
Los vinos del archipiélago tuvieron un auge importante en la economía de las islas (siglos XVI al XVIII), pasaron un declive importante que tuvo su culmen con la erupción de 1706 que sepultó Garachico, principal puerto para la exportación de este producto, así como varias plagas que azotaron a este cultivo.
Ya en pleno sigo XX, se retomó el interés por obtener vinos de contrastada calidad y aparecieron los consejos reguladores y las denominaciones de origen, en 1985 se creó la primera denominación de origen en Tenerife “Tacoronte-Acentejo” y en pocos años aparecieron varias más en todo el archipiélago. En la actualidad existen diez denominaciones de origen de las cuales cinco están en la isla.
Dada la gran variedad de vides que se cultivan en el archipiélago podemos encontrar una amplia variedad de vinos: tintos, blancos, malvasías… todos ellos controlados por los consejos reguladores y que han obtenido reconocimiento y premios a nivel internacional.